Filosofía en tiempos de desencanto: el retorno de la condición humana de la política

Federico Figueroa, G.B Córdoba marzo 2020

Sigo pensando que marzo el mes más duro para nuestros corazones. Sin embargo, y como si fuera un extraño equilibrio inexplicable es también el mes más bello en las sierras de Córdoba. Un tiempo donde las hojas de los árboles mutan su color, se desprende silenciosas de sus ramas y danzan en el aire, para luego posarse suavemente sobre la hierba formando un manta ocre que espera la llegada del invierno.

Pero es marzo, y en marzo el sol de otoño acaricia sin furia nuestra piel, y como si fuera un viejo amigo que sabe de nuestras penas guarda silencio respetuoso. El reloj parece más lento, sin dejar que los dolores cesen ni borren sus marcas. Las noches inmóviles se hacen más profundas, más cerradas, y las estrellas se alejan cautivas de un tiempo que se apresta a morir para volver a nacer en primavera… así y todo es imposible evadirse de ser uno mismo y no perder la cordura. la consciencia moral de un número imposible que refleja el odio: 30.000 muertos que nos aprisionan el alma nos interpelan sin decir palabra, todos saben, todos conocemos que sucedió, pero nunca terminaremos de comprender por qué…

A veces pienso que estamos atrapados en la mente de Kafka, y al mirarnos al espejo la imagen nos observa, respiramos largo, pero no nos gusta lo que miramos y quisiéramos salir corriendo, pero no podemos, porque aunque corramos siempre inexorablemente volvemos al mismo punto de partida como esas pinturas de Mauritas Escher; al final es una puta mueca en nuestras almas que nunca saldrá de allí.

Grupos de riesgos

Antes, mucho antes que el presidente anunciara medidas de excepción, una cuasi cuarentena sanitaria nacional, en un territorio tan extenso como Europa, me fui temprano al supermercado. Siempre voy temprano los sábados, en la media que puedo, claro está. Compre algunas provisiones que estaba en oferta, me acorde de los elementos de higiene. Voy a la góndola de los jabones que para mí desazón no tenía el antiséptico líquido para manos que buscaba. en voz alta digo: “no hay”, una mujer de más de setenta me dije, que estaba cerca mío me dijo “No se haga problemas. No hay que volverse paranoico” … solo la miré y sonreí. Seguí mi recorrido, pensando. A esta hora siempre la mayoría de los clientes son gente que hoy llamaríamos grupos de riesgo, algo así como los blancos móviles del patógeno. Me pregunte si ese estoicismo se debía a su estatus social o a su edad… cuando el futuro es una simple referencia y lo importante es el ahora, lo inmediato, pero no tengo respuestas. Luego, Regrese a casa, deje las cosas que compre. Escucho algunos audios que me llegaron por WhatsApp, que no trasmiten tranquilidad sino incertidumbre, angustia, porque si hay alguna enseñanza que nos deja la pandemia es la certeza de la incertidumbre. Hay un exceso infinito de información: datos y reportes, y más datos, pero no tenemos certeza, o la paradoja de tener la certeza que no sabemos dónde obtener la verdad. Y lo digo porque a cada rato aparece una voz de epidemiólogos encumbrados-que uno no sabe quién carajo es, que dice ser de Europa o Hong Kong, y nos ilustra, ¿pero es verdad o una simple estupidez? Solo sé que hace mucho daño.

Tenemos una pandemia de información en medio una pandemia del CoVid-19. Y a esta incerteza hay que sumarle la mala leche, o el pescado podrido que muchos periodistas trasmiten. Estos tipos especulan incluso con la vida de sus propios hijos. “miren regrese de la zona riesgo y no me hicieron el control” … cuando lo que está haciendo es una terrible canallada más allá de la incapacidad estatal, porque él es el problema ahora y no el estado. Ël trae el virus. Para ellos lo importante no es la noticia, sino castigar al gobierno que lleva escasos 98 días y tiene que vérsela con una pandemia y una recesión naciónal y mundial, donde la locura aún no ha comenzado, como si fuera poco.

Un líder con voluntad

Alberto Fernández la tiene todas en contra, salvo su voluntad. Los que ayer aplaudían como el gobierno anterior deshacía el sistema sanitario nacional, hoy lo reclaman. Los medios que hasta ayer gozaban del achicamiento del presupuesto social y otras acciones del estado, ahora ponderan las medidas y reclaman más presencia del estado, y más firmeza. La segunda enseñanza que nos deja el coronavirus es la vuelta del estado, la vuelta de Hobbes. Empero Hay una pregunta que además de ser hdp no deja de ser sensata: ¿estamos preparados para una pandemia?… solo una respuesta puede darse y es con otra pregunta: ¿alguien puede estarlo?

Respuesta: No, nadie puede estarlo. Es simplemente imposible. Solo piensen tener 6000 casos positivos que necesiten respiradores… hay algún hospital o sanatorio que los tenga… no, simplemente no. Obvio que acá en Córdoba tampoco lo estamos, llueve dos días seguidos, se inunda todo y estamos nadando en mierda con nuevo intendente o viejo… esto no significa que el estado no debe tomar decisiones o hacer experiencia propia o ajena, tiene el poder normativo y punitivo, pa´eso esta, incluso con medidas impopulares o que rocen lo no democrático.

¿Cómo entender?

Llegada la tarde me fui a otro super, en búsqueda del vellocino de oro: alcohol en gel -que no encontré, por cierto. El hiper estaba lleno, tal vez por la hora o tal vez por el miedo de no estar mañana. La gente empujaba changuitos llenos de paquetes de mercadería, leche, agua, conservas, elementos de higiene y alcohol bebible y del otro…, ¡ah! Del gel ni en Hong Kong. Empero, para mi sorpresa, no había histeria, todo se hacía en calma, buscaban y se llevaban todo, pero tranqui. Las largas colas en la caja daban cuenta de la felicidad del hiper, remembrando volúmenes de venta de años mas dichosos… me llamo mucho la atención el murmullo bajito, casi como una zamba salteña, la introspección buscando una respuesta en un lugar sin sentido, con la conciencia de que la muerte anda rodando y puede alcanzarnos a nosotros mismos como a las personas que amamos.

Mientras espero, el covid-19 no detiene su marcha… Las estadísticas de su avance son implacables, hay una certeza, el virus es letal con los adultos mayores son los grupos vulnerables, los de alto riesgo. De alguna manera todas y todos estamos como protagonizando una película de Netflix y solo que no hay quien nos rescate antes del final, antes de los créditos. Es una guerra contra un patógeno implacable, y no la estamos ganando. Solo estamos sobreviviendo.

Dicen que los argentinos somos expertos en el arte de la supervivencia. Pero no es tan así. Si bien es cierto que hemos sobrevivimos a terribles crisis económicas, sociales y a la violencia de un estado canalla, jamás vivimos algo parecido. Algunos dirán, que pasamos la fiebre amarilla en el siglo XIX, pero la globalización y la interconexión mundial hacen que un simple estornudo en Hong Kong llegue aquí. El virus, los virus van y vienen, en nosotros o con nosotros de un lugar a otro. más tarde que temprano llegará… es un virus raro, no sabemos mucho de él, solo que es letal en los adultos mayores y personas cuyo sistema inmunológico esta debilitado.

Nosotros tenemos una población en situación de pobreza y miseria que ronda el 43%. Cómo está el sistema inmunológico de esas personas, es algo que no sé. ¿Después de 4 años de miseria, como se puede estar? ¿Alguien se lo imagina? Súmele el desempleo, el estrés, entonces tendrán un diagnostico… solo ruego que estemos a tiempo de poder mitigar los efectos de este enemigo. Solo pensar que los médicos deban decidir quien vive o quien no es horroroso. decidir entre un adulto mayor y joven… ya no creo que seamos tan facultados para sentirnos orgulloso de ser.

Esta pandemia nos obliga a pensarnos, cómo somos en verdad, quiénes somos. La sociedad del hiper consumo evito por todos los medios la pregunta metafísica, se quedó atrapada en su propia red de sensaciones: el placer inmediato. nada importa más que la intensidad del placer. La muerte, compañera de la vida, fue eliminada del pensar. Un velorio es una reunión aséptica social, cronometrada, no la despedida de quien amamos… la preguntas por el sentido de la existencia se ignoran por caducas o falta de interés… lo importante es el marketing, que la gente se divierta o “pare de sufrir”… si, de sufrir como dice el eslogan de un grupo religioso, como si la vida no lo tuviera desde el mismo momento que respiramos… el sufrimiento es parte de ella. Sera insoportable o leve, pero siempre está.

Pero el consumismo nos ha atrapados a todos de alguna manera… pero hoy nada es lo mismo, ni volverá a serlo… no podemos evitar preguntarnos por el sentido de la vida… no porque un testigo de Jehová golpee a nuestras puertas, mostrándonos su mejor sonrisa, por la certeza de una profecía cumplida, no nada de eso… esta miseria nos lleva a pensarnos quiénes somos… qué somos. Lo hombres mas poderosos del mundo están en las mismas situaciones que Ud. lector, que el humilde vendedor de villa Libertador, que no tiene obra social, sueldo fijo, aguinaldo, vacaciones, y no puede llenar el changuito y no usa barbijo… él es igual que ud. y yo. Todos somos iguales y estamos expuestos al patógeno… y el no pregunto si es vicepresidente, empresario, ingeniero, deportistas, músico, actor, o que… ingresa a tu cuerpo y después hace su propio trabajo: jodernos…

De alguna manera, esta pandemia: nos devuelve nuestra condición humana… una tercera enseñanza. El otro, no es ni puede ser un extraño, soy yo en él. Él es yo. No se trata de una licencia poética sino de volvernos a encontrar en ese mismo punto de partida donde nos separamos…

Como ya le dije en este mes Córdoba, tiene el clima más bello del mundo, es una sensación rara… al nacer tenemos una única certeza moriremos, empero lo que no sabíamos hasta ahora es que hay alguien que esta dispuesto a darnos un día y hora. Ojalá tengamos tiempos para volver a reencontrarnos con aquellos que dejamos en el camino. Animarnos a ver a nuestros hermanos, hermanos, hermanes… no sería solo un acto de solidaridad, o del reencuentro con la condición humana, sino de amor. Amor al prójimo.

Al igual que el primero de marzo Alberto Fernández nos habló ayer, con la misma claridad y simpleza que un maestro ilustra a sus alumnos en función y significado de la vocales y consonantes. la batalla que no queríamos librar pero que estamos obligados a librar solo podemos librarla entre todos, sentencio.

No hay “me salvo yo y Ud. Vaya a la cola” sino que la suerte es un eslabón que nos une. Los ciudadanos, a veces sin tomar conciencia, tenemos el poder de modificar nuestro mundo a través de la acción colectiva, en la común unidad con el otro. Fernández, como todo líder tiene valentía de indicar el camino, el sendero que transitar pero es la sociedad: nosotros los que debemos andar ese camino ya y cruzar el Helesponto… no les voy a decir a Ud. lector lo que ya sabe, en cuanto a cómo comportarse si siente deseos de toser o estornudar… solo le recordare que en el mismo micro, cine, o cola de super que está su hija, está ud… estamos todas y todos, y delante hay una única puerta de salida que nos une más allá del tiempo de la pandemia: la condición humana, la política.

2 comentarios en «Filosofía en tiempos de desencanto: el retorno de la condición humana de la política»

  • el 29 de marzo de 2020 a las 07:21
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    Decime figueroa de donde sacaste el coño de Albertiada Fernandez como

    » Un lider con voluntad»

    La linea » un lider con voluntad » es una porquería.

    Porqué

    Porque el concepto LIDER implica

    ¿ Que?

    Decime qué

    Ergo : lo concebido por el concepto LIDER .

    Lo de » voluntad» es una de tus pelotudeces .
    Razon por la cual buscas la forma de evitar ser lo estúpido
    que sos.

    Como bluff venis bien .

    De hecho cuando pretendes situar a la filosofia como algo independiente de la Poesia no das en el blanco. Filosofia y poesia marchaban juntas . Lee a T S ElIOT

    O pegale una mirada a Los Cantos de Ezra Pound .
    Como método relacionado con una mecanica superior está Pound quien corrijio
    «The Wasted Land» de Eliot.

    • el 29 de marzo de 2020 a las 07:36
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      sigo con el concepto LIDER

      versus

      Voluntad

      La calificación Lider reviste un rango mayor a voluntad porque se lo supone por encima del último.

      Todo LIDER carga algo MAS que voluntad porque es como un don una fuente de riqueza de caracter superior .

      Cosa que tu jefe no tiene .

      Entiendo que sos un panegirista de cuarta; razon por la cual escribis como escribis

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